



Mantener la función cardíaca, la salud muscular, la regulación de la presión arterial y la salud ósea. El magnesio es vital para la producción de energía y la función del sistema nervioso, mientras que el potasio ayuda a equilibrar los electrolitos y el líquido en el cuerpo. Juntos, ayudan a prevenir calambres, fatiga y apoyan la recuperación muscular.


